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Hoy en día, las relaciones se ponen a prueba en cuanto a su capacidad para soportar tensiones emocionales que antes no existían
El psicólogo estadounidense Mark Travers ha nombrado tres habilidades emocionales clave para las relaciones en 2026.
«La mayoría de los consejos sobre relaciones que recibimos ahora, online y offline, se reducen a dos habilidades básicas: visibilidad y vocabulario. Examinamos nuestros estilos de apego, aprendemos a identificar nuestras necesidades, nos comunicamos claramente con nuestra pareja y establecemos límites adecuados. Aunque estos consejos son importantes, conviene reconocer que en 2026 puede que no sean suficientes para entablar con éxito una relación», explica en su artículo para Forbes.
Según él, las relaciones de hoy en día ponen a prueba su capacidad para hacer frente a tensiones emocionales que antes no existían. Esto se debe a los nuevos factores de estrés: la tecnología no regulada, la inestabilidad financiera, el duelo colectivo y los rápidos cambios vitales afectan a las parejas al mismo tiempo.
Y aquí están las tres habilidades emocionales que podrían tener un impacto significativo en las relaciones en 2026, enumeró:
Comprender tu propio sistema nervioso y el de tu pareja.
La mayoría de los conflictos actuales no tienen que ver con la personalidad, sino con la capacidad del sistema nervioso para afrontar el estrés. Con el estrés crónico, el cerebro funciona de forma diferente, la mente se vuelve más rígida, reactiva y obstinada. En las relaciones, esto suele malinterpretarse: la irritación de la pareja se ve como enfado, el distanciamiento como indiferencia, la franqueza como evasión. Las parejas emocionalmente alfabetizadas no evalúan tanto las palabras como la disposición de la otra persona. Comprenden la capacidad emocional de su pareja y el momento de la situación, por lo que saben que una pausa ayuda a restablecer los recursos nerviosos para reparar la relación. Esta habilidad demuestra madurez psicológica: se necesita seguridad fisiológica para conectar. Sin ella, ni siquiera las mejores estrategias de comunicación funcionarán.
Reconstruir las relaciones sin vergüenza ni reacciones de defensa
Las relaciones sólidas no se caracterizan por la ausencia de dolor, sino por la calidad de la recuperación del mismo. Los estudios demuestran que la confianza no se reconstruye con un comportamiento intachable o hermosas disculpas, sino con una responsabilidad sostenida y disponibilidad emocional. La confianza se reconstruye cuando los socios reconocen las consecuencias, discuten abiertamente lo sucedido y siguen comprometidos a través del diálogo y la acción conjunta. Esto requiere regulación emocional, autocompasión y centrarse en la relación más que en el ego. En 2026, la incapacidad de reparar las relaciones se convertirá en un problema importante. Las parejas que puedan tolerar la vulnerabilidad del proceso de recuperación crearán relaciones estables en lugar de frágiles.
Mantén la curiosidad por tu pareja
Cuando una persona está cansada o agotada emocionalmente, percibe el comportamiento ambiguo de su pareja como negativo u hostil. Esto refuerza el «efecto de interpretación hostil» y refuerza viejos guiones internos. Conclusiones como «No te importa», «Te estás alejando», «Sé cómo va a acabar esto» surgen precisamente porque el cerebro valora más la rapidez y la certeza que los matices. Si este proceso no se controla, la intimidad se rompe: la pareja empieza a responder a sus propias historias sobre el otro, en lugar de al comportamiento real. Esta habilidad requiere esfuerzo: hay que permanecer abierto, aunque sería más fácil actuar con confianza. La curiosidad reduce los ciclos negativos de interpretación y aumenta la satisfacción de la relación a lo largo del tiempo.
«Cada una de estas habilidades es valiosa por sí misma. Juntas, crean un entorno emocional en el que las relaciones pueden prosperar y ser seguras», afirma la psicóloga.
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