Foto: de fuentes abiertas
Cómo conservar su árbol de Navidad durante más tiempo, lea a continuación
La presencia de un árbol de Navidad vivo en casa da una sensación única de festividad, pero sin la atención adecuada, el árbol puede perder rápidamente su aspecto y empezar a desprenderse de sus agujas al cabo de unos días. Para que la belleza del bosque se mantenga lozana, brillante y llene la habitación de un agradable aroma el mayor tiempo posible, es importante prestar atención a la correcta preparación del tronco antes de su instalación. Además del tratamiento mecánico del corte, desempeña un papel importante el uso de una solución especial, que proporciona a la planta la humedad y los nutrientes necesarios. Este enfoque integral ayuda a preservar la elasticidad de las agujas y permite que el árbol conserve su frescura natural durante mucho tiempo.
Preparación del tronco para la instalación
La principal razón por la que el árbol se seca rápidamente es que el corte del tronco está obstruido con resina, de modo que la humedad ya no puede llegar a las ramas. Para abrir el acceso al agua, hay que renovar el corte antes de la instalación serrando la parte inferior del tronco entre 3 y 5 centímetros. Lo mejor es hacerlo en ángulo agudo para aumentar la superficie de absorción del líquido. También se recomienda pelar la corteza hasta una altura de unos 10-15 centímetros a partir del corte, lo que garantizará un flujo sin obstáculos de la humedad hacia la madera.
Importancia del control de la temperatura
El árbol es muy sensible a los cambios bruscos de ambiente, por lo que no debes llevarlo directamente de la escarcha a una habitación cálida. Hay que dejar que el árbol se adapte durante unas horas en un lugar fresco, como un balcón o la entrada. Además, nunca coloques el árbol cerca de radiadores o calefactores: el aire caliente y seco absorbe instantáneamente la humedad de las agujas. El mejor lugar para un árbol navideño es el rincón más fresco de la habitación, lejos de fuentes de calor.
Receta de solución nutritiva
Para mantener el árbol verde el mayor tiempo posible, el agua corriente del grifo no será suficiente, porque no contiene los nutrientes necesarios que el árbol ahora no puede obtener de la tierra. Crear una solución nutritiva eficaz es toda una ciencia, en la que cada componente desempeña su papel indispensable para mantener vivo el árbol de Navidad. La receta básica es de tres litros de agua, en la que deben disolverse bien una cucharada de azúcar, una cucharadita de sal, una pizca de ácido cítrico y una pastilla de aspirina común.
El mecanismo de acción de tal mezcla es bastante complejo y al mismo tiempo lógico: el azúcar actúa como principal fuente de energía, saturando de glucosa los tejidos del árbol, mientras que la sal en combinación con la aspirina funciona como un potente antiséptico. Esto es crucial, ya que esta combinación impide que las bacterias se multipliquen en el agua, evitando que el tronco se pudra y cree un olor desagradable. El ácido cítrico, por su parte, ayuda a mantener un nivel óptimo de acidez en el ambiente, lo que favorece una mejor absorción de la humedad por los vasos de madera.
Para conseguir un efecto aún mejor, las amas de casa experimentadas suelen mejorar esta receta añadiendo una cucharada de glicerina al agua. Este componente actúa como ablandador del agua y ayuda a retener la humedad en el interior de las propias agujas, de modo que éstas se mantienen flexibles durante mucho tiempo, no amarillean ni se desmoronan aunque estén expuestas al aire seco del interior. Gracias a este «cóctel» equilibrado, el árbol de Navidad se siente casi tan bien como en condiciones naturales y puede disfrutarse fresco durante muchas semanas.
Cuidados diarios y pulverización
Para que las agujas no pierdan su color, hay que «regar» el árbol con regularidad: en los primeros días, un árbol de Navidad puede absorber hasta medio litro de líquido al día. Es importante comprobar a diario el nivel de la solución para que el esqueje permanezca siempre sumergido en agua. Además, debes rociar las ramas dos veces al día con agua limpia de un pulverizador. Esto crea la humedad necesaria alrededor del árbol y permite que las agujas se mantengan frescas durante mucho más tiempo.
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